⚠️ LLAMA AL 112 AHORA (o toma tu nitroglicerina sublingual si te la ha recetado tu cardiólogo) si tienes ALGUNO de estos síntomas:
- Dolor, presión u opresión en el pecho que dura más de 5 minutos o que no cede con reposo
- Ese dolor se irradia al brazo izquierdo, la mandíbula, la espalda o el estómago
- Dificultad extrema para respirar en reposo o con esfuerzo mínimo
- Pérdida de consciencia, mareo muy intenso o sensación inminente de desmayo
Estos síntomas pueden indicar un infarto agudo de miocardio u otra emergencia cardiovascular. No esperes, no conduzcas tú mismo: llama al 112.
Has buscado en Google porque algo no va bien y tu cabeza ha ido directamente al corazón. Es una reacción completamente normal, y si estás leyendo esto es porque aún no tienes un diagnóstico claro y quieres entender qué está pasando.
Lo primero que debes saber es que la gran mayoría de las personas que sienten algo parecido a lo que vas a leer aquí no están teniendo un infarto. Pero algunos sí necesitan atención, y la diferencia entre unos y otros importa mucho. Este artículo te ayuda a distinguirlos.
Aviso: Este artículo tiene únicamente fines informativos y no sustituye en ningún caso la consulta con un cardiólogo o profesional de la salud. Si tienes dudas sobre tu situación concreta, consulta siempre con tu médico.
Las 4 señales que requieren llamar al 112 ahora mismo
Ya las has visto arriba, pero merece la pena explicar cada una, porque no siempre se presentan de la forma que uno imagina.
1. Dolor o presión en el pecho que no cede
No tiene por qué ser un dolor insoportable. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU., muchas personas describen la angina o el infarto como una presión, un peso o una opresión, no necesariamente como un dolor agudo. Puede sentirse como si alguien te pusiera una piedra sobre el pecho. Si lleva más de 5 minutos y no mejora con el reposo, es una emergencia. Si tu cardiólogo te ha prescrito nitroglicerina sublingual y el dolor no cede tras tomarla, llama al 112 igualmente.
2. El dolor se extiende más allá del pecho
Cuando el corazón está en apuros, el dolor puede irradiarse al brazo izquierdo (el más clásico), pero también a la mandíbula, el cuello, la espalda alta o la parte superior del abdomen. Hay personas que han llegado a urgencias pensando que tenían una muela o una indigestión.
3. Dificultad extrema para respirar en reposo
Quedarse sin aire al subir escaleras puede tener muchas causas. Pero la disnea severa en reposo —esa sensación de que no puedes coger aire aunque estés sentado— puede indicar que el corazón no bombea bien y el líquido se acumula en los pulmones. Es una señal de emergencia.
4. Pérdida de consciencia o mareo muy intenso
Un síncope (pérdida de consciencia repentina) o la sensación de que vas a perder el conocimiento, especialmente si va acompañado de palpitaciones o dolor torácico, puede deberse a una arritmia grave o a un flujo sanguíneo insuficiente al cerebro. No lo atribuyas sin más al calor o al cansancio.
Síntomas que no son urgentes pero sí merecen valoración
Si no tienes ninguno de los cuatro síntomas anteriores pero llevas días o semanas notando alguna de estas cosas, no es una emergencia, pero tampoco algo que debas ignorar indefinidamente.
Palpitaciones o latidos irregulares
Esa sensación de que el corazón «da un vuelco», late muy fuerte o se salta un latido se llama palpitación. En la inmensa mayoría de los casos tiene una causa benigna (estrés, cafeína, mala noche), pero si son frecuentes, duran varios minutos o van acompañadas de mareo o falta de aire, conviene hacer un electrocardiograma y posiblemente un Holter cardíaco para registrar el ritmo durante 24-48 horas.
Cansancio inusual y desproporcionado
Sentirse agotado después de un esfuerzo razonable puede ser simplemente falta de sueño. Pero la fatiga que no se explica, que empeora progresivamente o que te impide hacer cosas que antes hacías con normalidad, puede ser una señal de que el corazón no está bombeando con la eficiencia que debería.
Hinchazón en tobillos o piernas al final del día
El edema en las extremidades inferiores ocurre cuando el corazón no impulsa bien la sangre y ésta se acumula en las venas de las piernas. No todos los edemas son cardíacos (el calor, estar mucho tiempo de pie o ciertos medicamentos también los producen), pero si se repiten sin explicación clara, merece valoración.
Tos persistente sin catarro
Una tos seca que no desaparece, o que empeora al acostarse, puede ser señal de que el corazón no está gestionando bien el retorno venoso y hay líquido acumulándose en los pulmones. Es un síntoma que se asocia a insuficiencia cardíaca, aunque también tiene otras causas.
Mareos o inestabilidad recurrentes
Sin llegar a perder el conocimiento, la sensación de que el mundo gira o de que te vas a caer puede estar relacionada con alteraciones del ritmo cardíaco o con una presión arterial que sube y baja bruscamente.
Síntomas que parecen cardíacos pero casi nunca lo son
Una de las fuentes de angustia más frecuentes es confundir síntomas de origen muscular, digestivo o ansioso con síntomas cardíacos. Esto es muy comprensible, porque algunos se solapan. Pero hay diferencias que ayudan a orientarse.
El dolor que se reproduce al presionar con el dedo en una zona concreta del pecho casi siempre es muscular o de origen osteomuscular, no cardíaco. El corazón no duele al palparlo desde fuera.
El ardor o quemazón en el centro del pecho que empeora después de comer o al tumbarse suele ser reflujo gastroesofágico, no angina. Aunque —atención— el reflujo severo puede imitar un dolor cardíaco y viceversa, así que si hay dudas, es mejor descartarlo.
Las palpitaciones que desaparecen en segundos, que ocurren una vez de vez en cuando y que no van acompañadas de ningún otro síntoma, son muy frecuentes en personas con ansiedad o con consumo alto de cafeína.
La sensación de falta de aire que mejora al respirar hondo y que aparece en momentos de estrés o angustia suele ser de origen ansioso. La disnea cardíaca, en cambio, no mejora con respiraciones profundas y suele empeorar con el esfuerzo.
Dicho esto: que un síntoma probablemente no sea cardíaco no significa que no merezca evaluación si es recurrente o si te preocupa.
Por qué los síntomas son distintos en mujeres
Existe una creencia extendida de que la enfermedad cardíaca es «cosa de hombres». Es un error que ha costado muchas vidas. Según el capítulo de enfermedad cardiovascular en mujeres de la 12ª edición de Braunwald’s Heart Disease, la presentación clínica del infarto en mujeres difiere con frecuencia del patrón clásico masculino.
Las mujeres tienen menos probabilidad de presentar el dolor torácico aplastante típico y más probabilidad de referir:
- Fatiga inusual, a veces días o semanas antes del evento
- Náuseas o vómitos
- Dolor en la mandíbula, el cuello o la espalda
- Sensación de malestar general difuso, sin localización clara
Esto hace que en mujeres el diagnóstico se retrase con más frecuencia. Si eres mujer y llevas días con una fatiga que no se explica o un malestar vago que no mejora, no lo atribuyas automáticamente al estrés o al trabajo. Una valoración cardiovascular es la única forma de descartarlo.
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Un síntoma que muchos hombres ignoran: la disfunción eréctil
Este apartado no suele aparecer en los artículos de síntomas cardíacos, pero debería. Si llevas un tiempo notando dificultades para mantener una erección y aún no tienes una causa clara, puede que tu corazón esté enviándote una señal de advertencia.
La relación entre disfunción eréctil y enfermedad cardiovascular está bien documentada en la literatura científica. Ambas comparten el mismo mecanismo subyacente: el deterioro del endotelio (la capa interna de los vasos sanguíneos). Las arterias del pene son más pequeñas que las coronarias, por lo que la aterosclerosis —el estrechamiento progresivo de las arterias por acumulación de placa— las afecta antes. En muchos hombres, la disfunción eréctil aparece entre 2 y 5 años antes de que se manifieste cualquier síntoma coronario.
Si tienes más de 40 años, factores de riesgo cardiovascular (hipertensión, colesterol alto, tabaco, diabetes o sobrepeso) y llevas tiempo con dificultades de erección que no tienen una causa psicológica clara, merece la pena hacer una valoración cardiológica, aunque te encuentres bien por lo demás.
Hemos explicado esta relación en detalle en nuestro artículo «Disfunción eréctil y corazón: lo que tu médico quizá no te ha contado».
¿Tienes factores de riesgo que aumentan la probabilidad?
Los síntomas no se interpretan igual en todas las personas. El mismo dolor en el pecho tiene una probabilidad muy distinta de ser cardíaco según quién lo sufre. Estos son los factores que aumentan esa probabilidad de forma significativa:
- Edad: el riesgo aumenta a partir de los 45 años en hombres y de los 55 en mujeres (o antes si hay menopausia precoz)
- Hipertensión arterial: el exceso de presión daña las paredes de las arterias con el tiempo
- Colesterol LDL elevado o HDL bajo: favorece la formación de placa en las arterias (aterosclerosis)
- Tabaquismo: incluso fumar poco aumenta considerablemente el riesgo cardiovascular
- Diabetes o resistencia a la insulina: daña los vasos sanguíneos a largo plazo
- Obesidad o sobrepeso, especialmente con acumulación abdominal
- Sedentarismo: la inactividad física es un factor de riesgo independiente
- Antecedentes familiares: padre o hermano con infarto antes de los 55 años, madre o hermana antes de los 65
- Estrés crónico y mala calidad del sueño: cada vez hay más evidencia de su impacto cardiovascular
Cuantos más de estos factores tengas, más importante es que los síntomas que notas sean evaluados por un especialista, aunque parezcan leves.
¿Qué hago ahora? Urgencias, médico de cabecera o cardiólogo
Esta es la pregunta que más nos hacen. La respuesta depende de lo que estás sintiendo:
Llama al 112 si tienes alguno de los 4 síntomas de emergencia que describimos al principio de este artículo. No conduzcas tú mismo, no esperes a ver cómo evoluciona.
Ve a urgencias del hospital (sin llamar al 112) si tienes dolor torácico moderado que no llega a ser aplastante pero que no desaparece, o si los síntomas se intensifican progresivamente. En urgencias pueden hacer un electrocardiograma y una analítica con troponinas (marcadores de daño cardíaco) en minutos.
Pide cita preferente con tu médico de cabecera si los síntomas son intermitentes, llevan días o semanas apareciendo sin ser intensos, y no tienes ninguna señal de alarma inmediata. Tu médico puede hacer un electrocardiograma inicial y derivarte a cardiología si lo considera necesario.
Consulta directamente a un cardiólogo si quieres una valoración completa sin pasar por lista de espera, si ya tienes factores de riesgo conocidos, o si tu médico ya te ha dicho que algo no está del todo bien pero no has dado el paso de ir al especialista.
En RECALMED realizamos un chequeo cardiovascular completo que incluye electrocardiograma, exploración física, análisis de tus factores de riesgo y, si es necesario, Holter o prueba de esfuerzo. El objetivo es darte una respuesta clara: no «puede que sea» o «habrá que ver», sino un diagnóstico real y un plan concreto.
¿Cuándo consultar a un cardiólogo?
Consulta sin demora si reconoces alguno de estos perfiles:
- Llevas semanas con síntomas que van y vienen y aún no tienes una explicación
- Tienes varios factores de riesgo (tensión alta, colesterol, tabaco, diabetes) y nunca te han hecho un chequeo cardiovascular
- Eres hombre mayor de 40 años con disfunción eréctil sin causa clara
- Un familiar directo ha tenido un infarto o muerte súbita antes de los 55-65 años
- Tu médico de cabecera te ha dicho que algo no está bien en el ECG o en la analítica y no has llegado aún al cardiólogo
- Practicas deporte y notas síntomas durante el ejercicio que antes no tenías
Escrito por: Eduardo Martinez de Morentín
Cardiólogo con más de 20 años de experiencia, destacado en la provincia de Cádiz. Especialista en cardiología general y deportiva, lidera RECALMED como Director y Cardiólogo Jefe, ofreciendo atención personalizada y excelencia en salud cardiovascular.